Santander considera que El Salvador podría avanzar hacia el grado de inversión si mantiene sus reformas económicas.
Santander identifica una posible ruta de El Salvador hacia el grado de inversión
El banco Santander considera que El Salvador podría avanzar hacia el grado de inversión en el mediano y largo plazo si mantiene su compromiso con las reformas fiscales y estructurales, fortalece la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y consigue consolidar nuevas fuentes de crecimiento económico.
La valoración aparece en un documento de Santander US Capital Markets, fechado el 9 de septiembre de 2026 y titulado “El Salvador | reform commitment”, compartido por el presidente salvadoreño.
El análisis toma como punto de partida el reciente avance de El Salvador en su programa con el FMI. El organismo internacional confirmó el 3 de septiembre un acuerdo a nivel de personal técnico para las revisiones segunda y tercera combinadas del programa, que podría permitir un desembolso de aproximadamente $140 millones, una vez que el acuerdo sea aprobado por el Directorio Ejecutivo y se cumplan las acciones previas acordadas.
Santander destaca el compromiso con el FMI
Para Santander, el acuerdo con el FMI va más allá de permitir que el programa económico continúe. El banco considera que puede reforzar el proceso de transformación económica impulsado por la administración del presidente Nayib Bukele.
El análisis señala que una continuidad en la consolidación fiscal y en las reformas estructurales podría favorecer nuevas mejoras en las calificaciones crediticias del país.
Santander plantea como una posibilidad que El Salvador siga una trayectoria similar a la de otros países que han conseguido mejorar progresivamente su clasificación. Como referencia, menciona a Bahamas y plantea que el país podría pasar de una categoría B a BB en un período aproximado de cuatro a cinco años, siempre que continúe cumpliendo con el programa del FMI y avance en iniciativas destinadas a atraer inversión y generar crecimiento.
El documento aclara que esta trayectoria depende de la evolución de las reformas y de las condiciones económicas.
El grado de inversión sería una meta de más largo plazo
Uno de los puntos más relevantes del análisis es la posibilidad de que El Salvador avance, con el tiempo, hacia una calificación de grado de inversión.
Santander no afirma que el país ya haya alcanzado esa categoría ni que exista una decisión de las agencias calificadoras para otorgarla. Se trata de una proyección sobre una posible trayectoria futura basada en la continuidad de las políticas económicas y reformas.
El banco considera que la combinación de disciplina fiscal, reformas estructurales, inversión en sectores estratégicos y una relación fortalecida con organismos multilaterales podría contribuir a mejorar gradualmente la percepción crediticia de El Salvador.
Reformas fiscales y de pensiones están entre los puntos señalados
El documento de Santander también analiza la agenda que acompaña al programa del FMI.
Entre los aspectos mencionados aparece una segunda fase de ajuste fiscal, además de reformas estructurales relacionadas con el sistema de pensiones y la gestión de las obligaciones de deuda.
El propio FMI confirmó que el programa contempla continuar fortaleciendo el superávit primario, avanzar en una reforma paramétrica de pensiones y profundizar medidas de transparencia y gobernanza.
El organismo internacional proyecta, además, un crecimiento real de la economía salvadoreña de 4.5 % en 2026, impulsado por inversión, consumo privado, remesas, turismo y entradas de capital, según su comunicado del 3 de septiembre.
Santander también destaca educación e inteligencia artificial
El análisis del banco no se limita a las finanzas públicas.
Santander incorpora como parte de la posible transformación económica de largo plazo los avances en educación y salud. En particular, destaca los primeros resultados de un programa piloto de educación con herramientas de inteligencia artificial desarrollado en escuelas públicas salvadoreñas.
Según el documento, una evaluación realizada en 1,198 estudiantes de 171 escuelas públicas mostró resultados iniciales positivos después de 18 meses de implementación de tutores de inteligencia artificial y plataformas de aprendizaje desarrolladas con apoyo del Banco Mundial, CAF y el BID.
Santander considera que estos resultados podrían servir como base para una expansión más amplia de estas herramientas durante los próximos 18 meses.
Una trayectoria condicionada a las reformas
El análisis concluye que las diferentes reformas podrían contribuir a generar un impulso positivo en las calificaciones crediticias de El Salvador más allá de una eventual mejora de uno o dos niveles dentro de la categoría B.
Sin embargo, el propio documento plantea esa evolución como una trayectoria potencial, no como una mejora ya concedida por las agencias calificadoras.
En ese escenario, Santander considera que el fortalecimiento de las relaciones con el FMI, la disciplina fiscal, las reformas estructurales y las inversiones en sectores estratégicos podrían reducir los riesgos de ejecución y favorecer una transformación económica sostenida durante varios años.
El punto de partida ya cuenta con un nuevo avance: el acuerdo técnico alcanzado con el FMI para las revisiones segunda y tercera del programa. No obstante, el desembolso de aproximadamente $140 millones todavía depende de la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo.
