El Centro Histórico de San Salvador contará con una hoja de ruta de 15 años para su ordenamiento y desarrollo.
El Centro Histórico de San Salvador cuenta con un nuevo plan especial de ordenamiento y desarrollo territorial que establece una hoja de ruta para los próximos 15 años, con acciones orientadas a proteger el patrimonio, fortalecer la identidad cultural, ordenar el territorio y dinamizar la actividad económica.
La propuesta fue presentada por el Gobierno del Presidente Nayib Bukele y contempla la coordinación de instituciones públicas, actores privados y otros sectores vinculados con el desarrollo de esta zona de la capital.
Un plan con siete componentes
El representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en El Salvador, Ezequiel Cambiasso, explicó que el documento busca orientar las inversiones públicas y privadas y establecer programas y proyectos para el corto, mediano y largo plazo.
“Este plan constituye una hoja de ruta para orientar las inversiones públicas y privadas, establecer programas y proyectos de corto, mediano y largo plazo, y facilitar la articulación entre los diferentes actores que intervienen en el territorio”, afirmó Cambiasso.
El instrumento contempla siete componentes: ambiental, urbano, arquitectónico, infraestructura urbana, socioeconómico, movilidad y accesibilidad, turismo y seguridad.
La planificación busca, de esta manera, abordar el desarrollo del Centro Histórico desde distintas áreas y establecer criterios para las futuras intervenciones en el territorio.
Participación de instituciones y sectores privados
La elaboración del plan incluyó talleres participativos, entrevistas con actores clave, encuentros con inversionistas y jornadas de trabajo y capacitación con equipos técnicos del Ministerio de Turismo y del Consejo de Alcaldes del Área Metropolitana de San Salvador (COAMSS).
El director ejecutivo de la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (OPAMSS), Luis Rodríguez, destacó que este proceso permitió avanzar hacia una mayor coordinación institucional.
“Como resultado tenemos instituciones que han entendido que el territorio necesita coordinación, reglas claras y visión de largo plazo”, señaló Rodríguez.
El proceso de planificación se suma a otros instrumentos que ya se desarrollan para la recuperación y revitalización del Centro Histórico. La existencia del proyecto de ordenamiento territorial también había sido documentada durante 2026, mientras que información cartográfica asociada al plan identifica trabajos sobre usos de suelo, patrimonio, espacios públicos y regulación de alturas.
El turismo toma un papel central
La ministra de Turismo, Morena Valdez, destacó el crecimiento que ha experimentado El Salvador como destino internacional y el papel que el Centro Histórico de San Salvador ocupa dentro de esa estrategia.
Según datos atribuidos a la funcionaria, el país recibió 4.1 millones de visitantes internacionales en 2025, que generaron más de $3,600 millones en ingresos de divisas. Otras declaraciones públicas de Valdez sitúan en aproximadamente 340,000 los empleos directos e indirectos vinculados al sector turístico.
Valdez también afirmó que el Centro Histórico se ubicó por primera vez como el segundo destino más visitado del país.
La importancia turística de la zona refuerza uno de los objetivos del nuevo plan: combinar la conservación del patrimonio con una mayor actividad económica y turística, sin desvincular ese proceso de la planificación urbana.
Una visión de largo plazo para el Centro Histórico
La directora de la Autoridad del Centro Histórico, Adriana Larín, recordó que la recuperación de esta zona comenzó con la visión de devolver el Centro Histórico a las familias salvadoreñas cuando Nayib Bukele era alcalde de San Salvador.
Larín señaló además que en 2023 fue creada la Autoridad del Centro Histórico y que el proceso culmina ahora con la presentación del plan correspondiente a 2026.
El documento presentado establece, por tanto, una perspectiva de 15 años para la transformación de la zona y plantea la necesidad de mantener coordinación entre las instituciones responsables, inversionistas y demás actores que intervienen en el territorio.
El reto para los próximos años será convertir esta planificación en proyectos y regulaciones concretas que permitan avanzar simultáneamente en la recuperación urbana, la conservación patrimonial, la movilidad, la seguridad, el turismo y la actividad económica del Centro Histórico de San Salvador.
